El día que el Gran Teatro viajó a 1985
Hay noches en las que colgarse la cámara al cuello se siente como un auténtico privilegio, y la del pasado 27 de junio en el Gran Teatro de Córdoba fue, sin duda, una de ellas. Como antesala de lujo para el 45º Festival de la Guitarra, la formación gallega Brothers in Band aterrizó en la ciudad con el cartel de «entradas agotadas» colgado en la puerta y una misión clara, revivir pieza por pieza el mítico Brothers in Arms en su 40º aniversario.
Para quienes nos dedicamos a la fotografía de conciertos, un concierto no solo se escucha, se observa meticulosamente. Y visualmente, lo de esta banda es un viaje en el tiempo en toda regla.
Cuando haces fotos en un tributo, el mayor peligro es captar una caricatura. Sin embargo, ver a Angelo Fumarola a través del visor de la cámara es casi irreal. No es solo que clone la técnica limpia del fingerpicking de Mark Knopfler o que su voz dibuje esa atmósfera medio recitada tan característica, esa inclinación casi mística sobre su Fender Stratocaster o la mítica Gibson Les Paul, la forma de gesticular sin aspavientos y la honestidad con la que transmite cada nota. Hubo momentos en los que, mientras ajustaba el enfoque, se me olvidaba por completo que estaba en 2026.
Fueron dos horas de pura nostalgia
El repertorio estuvo medido al milímetro para recrear la histórica gira mundial de dIRE sTRAITS entre 1985 y 1986. La banda que acompaña a Fumarola suena como un auténtico cañón.
Sonaron, por supuesto, los himnos que todos teníamos en la cabeza, pero interpretados con una fidelidad y un respeto que pusieron en pie a todo el teatro en más de una ocasión. El listón para las noches grandes que se avecinan en el Festival de la Guitarra ha quedado, oficialmente, por las nubes.
