
1. Para quien aún no os conozca, ¿Quiénes son Penitencia y qué define vuestra identidad como banda? Somos un grupo emergente que busca hacerse un nombre en la escena local, algo que nos define es que buscamos un estilo clásico que se aleja de lo moderno sin ser primitivos.
2. Muchos os conocieron como Bulletproof. ¿Qué os llevó a cerrar esa etapa y renacer como Penitencia? Simplemente buscábamos cambiar de aires y también pensábamos que un grupo en español debía tener un nombre en español.
3. ¿Qué cambió realmente con el nuevo nombre? ¿Solo fue una cuestión de imagen o también cambió vuestra forma de entender la música? No fue solo una cuestión de imagen, cambiamos nuestra forma de entender la música y eso se ve reflejado en nuestras canciones y nuestro primer sencillo que tenemos en las plataformas digitales.
4. Si comparáis a Bulletproof con Penitencia, ¿Qué diferencias encuentra la propia banda entre ambos proyectos? Más allá del tipo de música, la seriedad del grupo, Penitencia nos lo tomamos mucho más enserio que Bulletproof, antes lo veíamos solo como un hobby.
5. ¿Hay algo de Bulletproof que siga vivo dentro de Penitencia o sentís que empezasteis desde cero? Empezamos desde cero totalmente.

6. ¿Cómo definiríais vuestro sonido actual a alguien que nunca os ha escuchado? Contundente.
7. ¿Qué artistas o bandas han influido más en esta nueva etapa de Penitencia? Barón Rojo, Obús, Black Label Society, Heavysaurus y Korn.
8. ¿Cómo suele nacer una canción vuestra? ¿Partís de un riff, una letra o una idea que va creciendo entre todos? Suele ser un poco de todo, pero en su mayoría suele salir de riffs.
9. ¿Qué importancia tienen las letras en vuestro proyecto? ¿Buscáis contar historias, transmitir emociones o lanzar algún mensaje? Nos centramos en contar historias.
10 ¿Cuál ha sido el mayor reto desde que decidisteis comenzar esta nueva etapa como Penitencia? Componer es lo más difícil sin duda

11 ¿Cómo está respondiendo el público a este cambio de identidad? ¿Os encontráis con seguidores de Bulletproof que siguen acompañándoos? Está respondiendo muy bien al cambio, muchos de los seguidores que nos acompañaban como Bulletproof están contentos con el cambio y nos siguen como Penitencia.
12. La escena musical de Córdoba está llena de talento. ¿Cómo veis el momento que vive el rock y el metal en la ciudad? Se ha perdido la esencia del rock y el heavy metal clásico, no hay casi nadie que actualmente se atreva a hacer algo puro y propio con la esencia de lo clásico.
13. ¿Qué concierto recordáis como el más especial desde que sois Penitencia? La segunda vez en la peña motera & rockera, en la que presentamos el nombre y nuestra primera canción.
14. ¿Hay alguna canción del repertorio actual que sintáis que representa mejor la esencia de la banda? Muerte por pecado.
15. ¿Qué buscáis que sienta alguien cuando os ve por primera vez sobre un escenario? Admiración e inspiración hacia nosotros.

16. ¿Cómo os repartís el trabajo dentro del grupo? ¿Cada uno tiene un papel definido más allá de tocar su instrumento? A la hora de tocar cada uno se encarga de su propio instrumento, más allá de tocar, nos encargamos más o menos por igual de todo, aunque mayoritariamente Carlos es el que se encarga de contactar con salas, bandas, y administrar la banda.
17. Si pudierais compartir escenario con cualquier banda, nacional o internacional, ¿Cuál sería? A nivel nacional, Barón rojo y Obús. A nivel internacional, Iron Maiden, Megadeth y Slayer.
18. ¿Cuál ha sido la mejor anécdota que os ha dejado un concierto? En el concierto que tuvimos el 26 de junio en el jazz café, cuando todo el mundo acabo empapado del calor y acabamos sin camiseta.
19. ¿Qué objetivos os habéis marcado para el próximo año? Tener un repertorio propio al 100%, sin covers o casi ninguno.
20. Para terminar, imaginad que dentro de diez años alguien descubre vuestra música por primera vez. ¿Qué os gustaría que dijera después de escuchar a Penitencia? Que la gente nos escuche y piense “¿Joder por qué no he descubierto esto antes?”
El refugio de la Axerquía: Crónica (y fotos) de Love of Lesbian en el Festival de la Guitarra de Córdoba 2026
Hay conciertos que se cubren con la mente fría del encuadre perfecto, y luego están esas noches donde el ambiente te atrapa tanto que cuesta mantener el ojo pegado al visor. Eso ocurrió el pasado 1 de julio en el Teatro de la Axerquía, la noche en que Love of Lesbian inauguró el escenario al aire libre de la 45ª edición del Festival de la Guitarra de Córdoba. Con una pista rozando el lleno y el calor de una noche de verano, los catalanes plantearon un reencuentro emocional de los que se recuerdan años.
Disparar en La Axerquía siempre tiene una magia especial por su acústica y la cercanía de la grada, pero con Santi Balmes al frente, el trabajo se vuelve pura dinamita visual. Santi no es un vocalista estático; habita el escenario, gesticula con ironía, bromea y, al segundo siguiente, te clava una mirada de absoluta vulnerabilidad.
Musicalmente, el show de su gira de despedida antes de su anunciado descanso fue una montaña rusa. Abrieron fuego con la garra de su nuevo material, como Ejército de salvación o la vibrante Contradicción, temas que en directo suenan compactos y potentes. A través de la lente se nota la complicidad de una banda con un cuarto de siglo a sus espaldas: las miradas de reojo, las sonrisas cómplices y la precisión con la que manejan las intensidades.
El setlist estuvo balanceado para que las nuevas canciones convivieran con los clásicos que han marcado a generaciones. Cuando sonó la hipnótica El poeta Halley, la atmósfera se volvió casi mística, un momento ideal para aprovechar las luces del escenario y buscar siluetas a contraluz.
Bastaron los primeros acordes de Allí donde solíamos gritar para que el teatro entero se transformara en un coro gigante. Ver a miles de personas cantando a pleno pulmón fue un momento de piel de gallina. Remataron la faena con la energía de La Champions y el Mundial, dejando la adrenalina de Córdoba en lo más alto.
Love of Lesbian demostró en Córdoba que sus canciones son refugios emocionales compartidos. Yo me vuelvo a casa con la tarjeta de memoria llena de momentos imborrables.

EL DÍA QUE EL GRAN TEATRO VIAJÓ A 1985
Hay noches en las que colgarse la cámara al cuello se siente como un auténtico privilegio, y la del pasado 27 de junio en el Gran Teatro de Córdoba fue, sin duda, una de ellas. Como antesala de lujo para el 45º Festival de la Guitarra, la formación gallega Brothers in Band aterrizó en la ciudad con el cartel de «entradas agotadas» colgado en la puerta y una misión clara, revivir pieza por pieza el mítico Brothers in Arms en su 40º aniversario.
Para quienes nos dedicamos a la fotografía de conciertos, un concierto no solo se escucha, se observa meticulosamente. Y visualmente, lo de esta banda es un viaje en el tiempo en toda regla.
Cuando haces fotos en un tributo, el mayor peligro es captar una caricatura. Sin embargo, ver a Angelo Fumarola a través del visor de la cámara es casi irreal. No es solo que clone la técnica limpia del fingerpicking de Mark Knopfler o que su voz dibuje esa atmósfera medio recitada tan característica, esa inclinación casi mística sobre su Fender Stratocaster o la mítica Gibson Les Paul, la forma de gesticular sin aspavientos y la honestidad con la que transmite cada nota. Hubo momentos en los que, mientras ajustaba el enfoque, se me olvidaba por completo que estaba en 2026.
Fueron dos horas de pura nostalgia
El repertorio estuvo medido al milímetro para recrear la histórica gira mundial de dIRE sTRAITS entre 1985 y 1986. La banda que acompaña a Fumarola suena como un auténtico cañón.
Sonaron, por supuesto, los himnos que todos teníamos en la cabeza, pero interpretados con una fidelidad y un respeto que pusieron en pie a todo el teatro en más de una ocasión. El listón para las noches grandes que se avecinan en el Festival de la Guitarra ha quedado, oficialmente, por las nubes.
