El refugio de la Axerquía: Crónica (y fotos) de Love of Lesbian en el Festival de la Guitarra de Córdoba 2026

Hay conciertos que se cubren con la mente fría del encuadre perfecto, y luego están esas noches donde el ambiente te atrapa tanto que cuesta mantener el ojo pegado al visor. Eso ocurrió el pasado 1 de julio en el Teatro de la Axerquía, la noche en que Love of Lesbian inauguró el escenario al aire libre de la 45ª edición del Festival de la Guitarra de Córdoba. Con una pista rozando el lleno y el calor de una noche de verano, los catalanes plantearon un reencuentro emocional de los que se recuerdan años.

Disparar en La Axerquía siempre tiene una magia especial por su acústica y la cercanía de la grada, pero con Santi Balmes al frente, el trabajo se vuelve pura dinamita visual. Santi no es un vocalista estático; habita el escenario, gesticula con ironía, bromea y, al segundo siguiente, te clava una mirada de absoluta vulnerabilidad.

Musicalmente, el show de su gira de despedida antes de su anunciado descanso fue una montaña rusa. Abrieron fuego con la garra de su nuevo material, como Ejército de salvación o la vibrante Contradicción, temas que en directo suenan compactos y potentes. A través de la lente se nota la complicidad de una banda con un cuarto de siglo a sus espaldas: las miradas de reojo, las sonrisas cómplices y la precisión con la que manejan las intensidades.

El setlist estuvo balanceado para que las nuevas canciones convivieran con los clásicos que han marcado a generaciones. Cuando sonó la hipnótica El poeta Halley, la atmósfera se volvió casi mística, un momento ideal para aprovechar las luces del escenario y buscar siluetas a contraluz.

Bastaron los primeros acordes de Allí donde solíamos gritar para que el teatro entero se transformara en un coro gigante. Ver a miles de personas cantando a pleno pulmón fue un momento de piel de gallina. Remataron la faena con la energía de La Champions y el Mundial, dejando la adrenalina de Córdoba en lo más alto.

Love of Lesbian demostró en Córdoba que sus canciones son refugios emocionales compartidos. Yo me vuelvo a casa con la tarjeta de memoria llena de momentos imborrables.